Arco Iris Waldorf, un juguete de madera excepcional

El Arco Iris Waldorf fomenta la imaginación y creatividad de nuestros pequeños. Es una mirada hacia lo mejor de los juguetes antiguos en los que la imaginación de los niños se convertía en la fuente de diversión principal.

Arco Iris Apilable (GRANDE)
  • Arco Iris, 12 piezas. Longitud 38 cm
  • Madera tilo
  • Colores ecologicos
  • Longitud 38 cm, Altura 18 cm
  • Hecho en Alemania

Arco íris apilable (grande) colores pasteles
  • Rompecabezas del arco iris, con 12 piezas
  • Madera de tilo de silvicultura sostenible
  • Libre de contaminación y de colores a base de agua protege el medio ambiente
  • Hecho a mano por Grimm
  • Longitud 38 cm
Arco Iris apilable (mediano)
  • Rompecabezas del arco iris, con 6 piezas
  • Madera de tilo de la silvicultura sostenible. Libre de contaminación y de colores a base de agua protege el medio ambiente
  • Hecho a mano por Grimm
  • Longitud: 17 cm
  • Juego tiene un buen certificado

Cuanto menos haga el juguete, más hará el niño.

arco iris waldorf foto 1

Se trata de uno de esos juguetes que no tienen edad, capaces de divertir a niños y abuelos por igual. ¿Y es que acaso la imaginación entiende de edades?

Además, su diseño no puede ser más bonito, conservando ese aspecto de los juguetes artesanales de antaño, pero con un acabado exclusivo gracias a sus tintes y aceites naturales. La máxima expresión del color y el brillo bajo una apariencia sencilla, pero distinguida al mismo tiempo. Uno de esos juguetes que además de divertir a todo tipo de niños, aportan un toque de diversión y alegría a primera vista, en la habitación donde se encuentren.

comprar arco iris waldorf grande

Fabricado en madera de gran calidad, con un tacto  agradable y pensado desde el primer momento teniendo en cuenta la seguridad de los niños. No es de extrañar que se haya convertido en uno de los juguetes de madera más vendidos en los últimos años.

Llamadnos románticos, pero se agradece observar que todavía existen juegos y juguetes desarrollados pensado en la creatividad y en la capacidad imaginativa de los más pequeños. Afortunadamente, aún queda vida más allá de las videoconsolas, ordenadores, los móviles y la realidad virtual.

Podría decirse que el Arco Iris Waldorf es mucho más que un juguete, supone la vuelta a jugar con nuestros hijos, a tener que pensar para divertirse y a la imaginación como la mejor compañera de juego. Cuando escuches las risas de tus hijos al utilizarlo o veas cómo les vuela el tiempo combinando sus posibles formas y colores, entenderás fácilmente el porqué.

Los juguetes Waldorf, divertirse usando la imaginación

No son juguetes perfectos ni se distinguen por sus diseños especialmente espectaculares o exclusivos, o por usar inteligencia artificial para ofrecer algo espectacular con lo que el niño no tenga que hacer nada por sí mismo. Pero en el fondo cumplen su función con creces y eso es lo más importante. ¿O es que acaso hemos olvidado que los juguetes deben divertir en su esencia?

Resulta muy sencillo conseguir que los niños se distraigan sumergiéndoles en un mundo virtual a través de los videojuegos o la televisión. ¿Pero y si fueran ellos quienes crearan su particular mundo imaginario para divertirse? ¿No recuerdas que lo pasabas bomba? Hasta que no hacemos la prueba, no somos verdaderamente conscientes de las fantásticas consecuencias que este tipo de juegos ocasionan en la madurez y personalidad de los niños.

Durante la infancia los niños se comportan como verdaderas esponjas, absorbiendo cada estímulo y cada detalle de una manera que sorprende. Se dan cuenta de todo y aprenden más rápido de lo que nos imaginamos. Pero tampoco podemos olvidar lo que son, que no es otra cosa que niños con ganas de jugar y divertirse a cualquier hora del día.

Y ahí es donde radica la razón de ser de los juguetes y juegos Waldorf, en el equilibrio armonioso de ambos aspectos. Tal y como ocurre en el caso de nuestro Arcoiris, este tipo de juguetes consiguen divertir como pocos a los más pequeños a través de hacerles usar su imaginación, potenciar su creatividad y agilizar su respuesta a los estímulos que les rodean.

Piénsalo de esta manera: Si pudieras crear tu propio videojuego basándote en tus gustos y siendo el único escritor del guion que regirá la historia, ¿de verdad te seguirían interesando el resto de alternativas virtuales? Pues imagina el poder hacerlo cada día en tu propia habitación o en cualquier parte, simplemente con la ayuda de un sencillo juguete. Ahí reside la esencia de este tipo de juegos.

 

Arco Iris Waldorf grande, mediano y pequeño

Arco Iris Waldorf grande

El diseño más grande, largo y caro de los tres. Con él, los niños podrán construir su propia armadura de colores, formar una torre multicolor o imitar la forma de sus animales favoritos con simplemente utilizar su imaginación. ¿Alguna vez has usado o escuchado la típica frase de que los niños de hoy en día ya no se divierten como los de antes? Pues bastarán 5 minutos viendo jugar a tus hijos con el Arco Iris Waldorf grande para borrar esa idea de tu mente.

Sus doce piezas tienen un tamaño de 38 centímetros de longitud y los puedes comprar directamente en Amazon desde el siguiente link para beneficiarte de envío GRATIS en 24h con Amazon Prime.

Arco Iris Apilable (GRANDE)
  • Arco Iris, 12 piezas. Longitud 38 cm
  • Madera tilo
  • Colores ecologicos
  • Longitud 38 cm, Altura 18 cm
  • Hecho en Alemania

Arco íris apilable (grande) colores pasteles
  • Rompecabezas del arco iris, con 12 piezas
  • Madera de tilo de silvicultura sostenible
  • Libre de contaminación y de colores a base de agua protege el medio ambiente
  • Hecho a mano por Grimm
  • Longitud 38 cm

 

Arco iris Waldorf mediano

En este caso, las piezas de seis colores que componen este bello juguete alcanzan los 17 cm de longitud. Hablamos de un juguete que no entiende de edades y menos aún en su tamaño más standard.

Colores vivos, fácil de usar, miles de formas posibles…

 

Arco Iris Waldorf pequeño

La gama más compacta y económica y seguramente la mejor opción para las edades más tempranas, más que nada por una cuestión de peso y tamaño. El modelo pequeño de Arco Iris Waldorf es perfecto para utilizar solo o combinándolo con otros juguetes, para que por ejemplo, nuestros hijos se diviertan, construyendo la guarida de sus muñecos o fabricando un increíble salto para sus coches. Las posibilidades son interminables, todo depende de las ganas que tengan de divertirse y tratándose de niños, ya sabemos que éstas son prácticamente infinitas.

Con algo más de 10 cm de longitud y sólo 59 gramos de peso, el Arcoiris Waldorf pequeño está recomendado para cualquier edad, pero sí que es cierto que suele asociarse más con las edades más tempranas. Eso sí, que no te extrañe si te sorprendes a ti mismo componiendo formas o combinando sus colores casi sin darte cuenta.

Arco Iris apilable (mediano)
  • Rompecabezas del arco iris, con 6 piezas
  • Madera de tilo de la silvicultura sostenible. Libre de contaminación y de colores a base de agua protege el medio ambiente
  • Hecho a mano por Grimm
  • Longitud: 17 cm
  • Juego tiene un buen certificado

Ventajas que aporta el Arco Iris Waldorf a los niños

¿Qué le aporta el Arcoiris Waldorf a nuestros hijos?

A la hora de comprar un juguete para nuestros hijos, una de las condiciones más importantes en la que debemos fijarnos es el qué puede aportarles o, dicho de otra manera, qué van a aprender con él mientras juegan.

Por supuesto, no podemos olvidar que no deja de ser un juguete y que su principal función es la de divertir y entretener a los más pequeños, pero también es cierto que los primeros años de un niño son especialmente importantes en su formación como persona. En la infancia, los niños son auténticas esponjas y hasta cuando juegan y se divierten no dejan de aprender y adquirir nuevos conocimientos. Por eso es tan importante que los instrumentos que utilizan en su tiempo de ocio también les ayuden a seguir absorbiendo estímulos de su alrededor.

El Arco Iris Waldorf es el mejor compañero de juegos que nuestros hijos pueden tener. En edades más tempranas, les ayuda a familiarizarse con los colores, el equilibrio o la simetría, así como con la profundidad y las formas en el espacio. Y pasados los primeros años, continúa siendo una verdadera fuente de creatividad, potenciando el uso de su imaginación e incluso, familiarizándoles con el denominado juego simbólico, en el que su propia cabeza es quien crea el guion de cada historia.

Conforme siguen creciendo, el Arco Iris Waldorf puede pasar a funcionar como rompecabezas o incluso material de construcción, ayudándoles a usar la lógica por sí mismos y a idear planes de acción para llevar a cabo determinadas formas.

Y lo más importante de todo es que se trata de un juguete divertidísimo, que entra por los ojos desde el primer momento. Porque al fin y al cabo, de eso se trata, de que los niños puedan aprender divirtiéndose.

 

Un juguete de madera para todas las edades

Una de las características más atractivas del Arco Iris Waldorf es que se trata de un juguete pensado para que nuestros hijos puedan seguir aprovechándolo conforme van creciendo. Es apasionante observar cómo mientras va aumentando su nivel de madurez y comprensión, los niños van dándole un uso diferente, acorde con la etapa de la infancia en la que se encuentren.

Pocos juguetes en el mercado consiguen entretener prácticamente por igual a niños de 2 y 11 o 14 años, sin además incluir ningún tipo de sistema electrónico ni mecánico. ¿Y es que acaso existe un motor más potente que la imaginación de los más pequeños?

Una serpiente reptando por el suelo en forma de S, un sofisticado puente que enlaza dos ciudades imaginarias, una cadena para rescatar a otro juguete del mar, una torre, un túnel para sus coches y camiones en miniatura, una montaña, un caracol… Las posibilidades son prácticamente infinitas y van evolucionando conforme lo hace la mentalidad y madurez de nuestros hijos.

Podríamos resumirlo como un juguete que nunca pasa de moda y nunca deja de divertir, ya que como nos gusta decir, afortunadamente la imaginación no entiende de edades.

Si no te lo crees, párate una tarde a jugar con ellos y empieza a darle vueltas a la cabeza sobre qué formas alternativas componer y cómo ir variando de una a otra. Cuando lleves un par de horas prácticamente sin darte cuenta, sabrás que has recuperado a ese niño que todos tenemos dentro.

 

¿Por qué se ha convertido en el juguete de madera de moda?

El Arco Iris Waldorf es por méritos propios uno de los juguetes más vendidos del mundo, llegando a ser casi imposible encontrarlo en Navidad por ser uno de los primeros en agotarse. Esto no es más que una muestra más del éxito que este tipo de pedagogías están alcanzando en la educación de los principales países occidentales.

Las razones saltan a la vista. Al ya mencionado fomento de la imaginación y la creatividad, hay que unir valores tan positivos como el desarrollo de la autoestima, la sensibilidad artística o la inteligencia emocional.

Nos referimos a un autoaprendizaje ligado a la diversión, a la investigación y el raciocinio como forma de juego o la colaboración para resolver problemas como uno de los métodos principales.

En resumen, podemos afirmar que tanto el Arco Iris Waldorf como el resto de juguetes de este tipo, además de divertidos juegos, son herramientas de preparación para el futuro, que ayudan a moldear la personalidad y la capacidad racional de nuestros hijos de la manera más adecuada posible.

Observando todas estas virtudes, parece que la respuesta a nuestra pregunta inicial está más que clara. El Arco Iris Waldorf es uno de los juguetes más vendidos y exitosos del momento, por la sencilla razón de que los padres siempre queremos lo mejor para nuestros hijos y eso es algo que por fortuna, no cambiará nunca.

 

Algunos consejos para sacarle el máximo partido

La mejor recomendación para usar el Arcoíris Waldorf de la forma más divertida y productiva posible es simplemente dejarse llevar, permitiendo a nuestra imaginación o la de nuestros hijos, que sea ella quien fije el rumbo del juego.

Lo que sí que recomendamos a los papás es que no desperdicien la oportunidad de disfrutar de él junto a los más pequeños. Pocos juguetes ofrecen tal cantidad de posibilidades para fomentar la relación entre hijos y padres desde los primeros años.

Sin duda, el mejor modo de juego consiste en pensar e idear juntos las formas y recreaciones a desarrollar y tratar de colocar las piezas de la manera más adecuada mano a mano. No sabrás la cantidad de opciones posibles hasta que no te pongas manos a la obra.

Por cierto, si al verlo por primera vez te parece un poco pequeño, no te preocupes lo más mínimo, es una impresión muy común que después siempre tiende a cambiar al abrirlo y empezar a combinar sus piezas. De hecho, el tamaño y longitud que éstas pueden llegar a alcanzar al ordenarlas de distintas maneras te sorprenderá.

Si estás dudando acerca de qué juguete es el más adecuado para que tu hijo se divierta al tiempo que aprende y disfruta junto a sus seres más queridos, no dudes que con el Arco Iris Waldorf acertarás sea cual sea su edad. ¡Pruébalo y nos cuentas!